¡No los odies! Sácale provecho a tus impuestos con una planeación fiscal

Uno de los factores que incentiva la informalidad de los negocios es la evasión de impuestos, ya que la imagen que tienen los encargados de hacer la recaudación fiscal es mala. Se les ve como el enemigo íntimo que representan gastos y costo de oportunidad para las empresas. Pero cuando se es formal y se tiene una planeación fiscal se puede jugar a nuestro favor para que esos costos no lo sean realmente.

La planeación fiscal es una herramienta estratégica para las empresas que tiene el objetivo de optimizar y minimizar la carga impositiva fiscal de la empresa.

Hay que ser claros que no se trata de hacerle fraude al fisco, evadir o eludir impuestos, sino actuar dentro del marco de la legislación para aliviar en cierto modo la presión en este rubro. En ese sentido es pagar menos tributación y obtener mayores beneficios.

Entre los beneficios que actualmente son aplicables a los negocios y pymes están: Beneficios por contratar personas con discapacidad, contratar adultos mayores, deducciones de los pagos de primas de seguros de gastos médicos mayores que efectúen los patrones en beneficio de sus trabajadores, inversiones en adecuaciones que se hagan para facilitar el uso de las personas con discapacidad, entre otros.

En ese sentido la planeación fiscal no significa pagar menos de lo que tienes que pagar, pero tampoco pagar de más, sino lo justo aprovechando los beneficios fiscales que la ley permite a los negocios.

La planeación fiscal se hace dentro de un programa de cinco pasos, según detalla el portal U Accounting, estos son:

  • Análisis. Consiste en conocer la empresa, el flujo de ingresos y gastos, beneficios aplicados.
  • Diagnostico. Se plantean los diferentes escenarios que se tienen.
  • Alternativas. Es necesario analizar cada una de las estrategias planteadas para determinar cuál será la más adecuada.
  • Implementación. Se trata de poner en marcha el plan fiscal elegido.
  • Mantenimiento. En este punto es evaluar el funcionamiento de la estrategia para ver cómo está funcionando y hacer los cambios pertinentes.

La estrategia fiscal es cambiante, debido a que la legislación en la materia también lo es. Hay que permanecer al tanto de las disposiciones tributarias que determina el Sistema de Administración Tributaria (SAT), para integrarlas a tu plan y obtener el mayor beneficio en tu negocio.